Hablemos

← Blog

Cómo vender tarjetas de regalo en tu negocio sin hacerlas a mano

· 6 min de lectura

Cada diciembre pasa lo mismo: alguien te escribe «¿tienes tarjetas regalo?» y tú dices que sí, aunque no las tengas. Si te preguntas cómo vender tarjetas de regalo en tu negocio sin pasarte las Navidades haciéndolas a mano, este es el momento de decidirlo: en octubre se monta con calma; el 20 de diciembre, no.

Porque a mano es así: la diseñas en un programa de diseño, le pasas tu número de cuenta, esperas la transferencia, le mandas un PDF, apuntas el código en una libreta y rezas para acordarte. En marzo aparece alguien con una tarjeta en el móvil y no sabes si ya la usó, ni cuándo caduca, ni qué incluía.

Diseñar la tarjeta es lo fácil. El trabajo de verdad es llevar la cuenta: qué se vendió, qué se canjeó y qué está a punto de caducar. Eso es justo lo que una web hace sola.

¿Por qué vender tarjetas regalo de un taller o una experiencia?

Porque una clase, un curso o un bono es un regalo fácil de hacer y difícil de repetir: no ocupa sitio, no se devuelve por la talla y sirve para alguien que «ya lo tiene todo». Una tarjeta regalo de un taller de cerámica, de una clase de costura o de un bono de clases de guitarra resuelve el regalo de última hora de mucha gente.

Y para ti tiene dos ventajas que no tiene una venta normal. Cobras antes de dar la clase, y la plaza se llena más adelante, cuando a quien la recibe le va bien. Y quien la recibe suele ser alguien que no te conocía: llega de la mano de otra persona que ya confía en ti.

¿Qué falla cuando las tarjetas regalo se hacen a mano?

Fallan las cosas que nadie ve hasta que alguien se presenta con la tarjeta. Las más habituales:

  • No sabes si ya se usó. El código está en una libreta, en un correo o en tu memoria. Si dos personas tienen una copia del mismo PDF, las dos pueden presentarse.
  • La caducidad no está escrita, o está escrita en un sitio y no en otro. Y una caducidad que no estaba clara se discute siempre a favor de quien la trae.
  • El regalo llega cuando no toca. Quien regala quiere que la tarjeta llegue el día 24 o el de su cumpleaños, no el día que te hizo la transferencia. Si se la mandas a quien la compró, tiene que reenviarla él, imprimirla o hacer una captura.
  • Quien la recibe no sabe cómo usarla. Te escribe para preguntar fechas, tú le contestas, no le va ninguna, y la tarjeta se queda en un cajón hasta que caduca.
  • Todo cae en diciembre, justo cuando más trabajo tienes con las clases y los pedidos de siempre.

Cómo funciona una tarjeta regalo online bien hecha

Una tarjeta regalo online bien hecha se compra, se paga y se manda sola, y se canjea desde la web sin escribirte. El recorrido completo, tal como lo monto yo:

  • Se elige y se paga en la web. Un taller concreto, un bono de varias clases o un importe libre. Se paga con tarjeta en el momento, y el dinero llega a la cuenta de cobros de tu negocio.
  • Llega por correo, lista para regalar. Con el nombre de quien la recibe y un mensaje de quien la regala. Si encaja con tu negocio, se puede elegir la fecha de envío: se compra el 10 de diciembre y le llega a la otra persona el 24 por la mañana.
  • Un código único, que no se puede adivinar ni repetir. Si alguien reenvía el correo a tres personas, el código vale una vez.
  • La caducidad, clara y en la propia tarjeta. Con fecha, no con un «válida durante un tiempo». Y un correo automático que avisa a quien la tiene antes de que caduque, que es cuando se acuerda de usarla.
  • Se canjea desde la web. Quien la recibe ve las fechas con plazas libres, elige la que le va y mete el código. Sin mensajes de ida y vuelta. Si era un importe, la web descuenta lo que gasta y guarda el saldo.
  • Tú lo ves todo en el panel. Cuántas se vendieron, cuáles se canjearon, cuáles quedan pendientes y cuáles caducan este mes. Sin libreta.

La parte del canje es la que más trabajo ahorra y la que menos se piensa. Una tarjeta que se canjea con un mensaje a ti es una tarjeta que vuelve a ser trabajo tuyo en enero. Una que se canjea en la misma página donde se reserva cualquier clase entra en tu calendario como una reserva más, con sus plazas y sus reglas de cancelación.

Lo que conviene decidir antes de vender tarjetas regalo en tu negocio

La técnica es lo de menos. Lo que hay que tener claro antes de ponerlas a la venta son cuatro reglas, porque después cuesta cambiarlas:

  • ¿Experiencia o importe? Una tarjeta de «taller de torno de un día» es más bonita de regalar; una de un importe es más flexible. Si eliges experiencia, decide qué pasa si en marzo subes el precio: lo normal es que la tarjeta siga valiendo el taller que se compró.
  • Cuánto dura. Lo bastante para que la persona encuentre una fecha que le vaya. Las reglas sobre cuánto tiene que durar como mínimo una tarjeta regalo cambian según el país, y en algunos sitios según la región, así que compruébalas para donde vendes antes de fijar la tuya.
  • Si se puede devolver o cambiar de titular. Escríbelo en la tarjeta y en la web, no lo decidas caso a caso.
  • Qué pasa si no puede ir a la fecha que eligió. Las mismas reglas que para una reserva normal, para no inventar una excepción cada vez.

¿Cuándo no te hace falta una tarjeta regalo online?

Si vendes cinco al año, no te hace falta nada de esto: una plantilla bonita y una hoja de cálculo bien llevada (código, fecha de venta, fecha de caducidad, si se usó) alcanzan de sobra. Lo importante es que esa hoja exista y que la mires antes de aceptar una tarjeta.

También puede que ya uses una herramienta de reservas que incluye tarjetas regalo y te funcione. Si es así, quédate. Donde empieza a compensar tenerlo en tu propia web es cuando las tarjetas tienen que convivir con tus reglas: plazas limitadas por clase, bonos que caducan, precios distintos según el plan. Es lo mismo que pasa con las reservas en general.

Y una última cosa: la tarjeta regalo se vende por impulso, muchas veces a última hora y desde el móvil. Todo lo que cuento en por qué la gente no termina de comprar vale el doble aquí: si para regalar tu taller hay que escribirte y esperar, se regala otra cosa. Las tarjetas regalo son una de las piezas de reservas y cobros que monto, y encajan con el resto de lo que una web puede hacer sola, que cuento en qué trabajo de tu negocio puede hacer hoy la IA.

Preguntas frecuentes

¿Cómo puedo vender tarjetas regalo de mi taller por internet?
Lo más cómodo es que se compren y se paguen en tu web, y que la tarjeta llegue sola por correo con un código único. Así no tienes que diseñarlas una a una, esperar transferencias ni mandar archivos a mano.
¿Cómo evito que una tarjeta regalo se use dos veces?
Con un código único que la web marca como usado en el momento del canje. Si el control está en una libreta o en tu memoria, no hay forma segura de saber si un PDF reenviado ya se usó.
¿Cuánto tiempo tiene que durar una tarjeta regalo?
Lo suficiente para que quien la recibe encuentre una fecha que le vaya, y siempre con la fecha escrita en la tarjeta. Las reglas sobre la duración mínima cambian según el país y a veces según la región, así que conviene comprobarlas antes de fijarla.
¿Se puede programar que la tarjeta regalo llegue un día concreto?
Sí, si la web lo permite: quien compra elige la fecha y la tarjeta le llega a la otra persona ese día por correo. Es útil para Navidad o cumpleaños, porque se puede comprar con tiempo y que llegue justo cuando toca.

¿Esto se parece a lo que tienes entre manos?

Reserva media hora en mi agenda y lo miramos con tu caso delante. Sin presentación comercial: si creo que no te hace falta, te lo digo.

Ver la agenda